Familia y Educación

Ayuda a tus hijos

Ocho claves para una vuelta a clase sin traumas

Escrito por ABC 07/09/10. Publicado en Ayuda a tus hijos.

Para los pequeños llega un mes complicado, el de la vuelta al colegio y a las rutinas y, como les pasa a los mayores, no todos lo llevan bien.

Se acabó ver la tele a cualquier hora, cenar a las tantas, acostarse tarde y pasarse el día jugando... para los pequeños llega el peor mes, el de la vuelta al colegio y a las rutinas y, como les pasa a los mayores, no todos lo llevan bien.

Para hacer más llevadero el inicio del curso escolar, desde la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles recomiendan ir cambiando progresivamente los hábitos antes del primer día de clase.

Despertarse antes: Adelantar progresivamente la hora de despertarse antes del inicio del curso para que cuando llegue el día de reincorporarse a las aulas no tengan sensación de haber dormido poco y estén cansados.

Adelantar la hora de las cenas: Adecuar el horario de las cenas facilitará que los niños se acuesten a una hora razonable y por consiguiente adelanten su hora de levantarse.

No trasnochar: Durante esta semana deben ir acostumbrándose a que la hora oportuna para irse a la cama está en torno a las 21.00 horas ó 21.30 horas. Dormir una media de 10 horas les permitirá que rindan adecuadamente en el colegio y no estén cansados durante su jornada.

Revisar las tareas con antelación: Las tareas que los colegios mandan a los niños para que se mantengan en contacto con los contenidos aprendidos durante el curso suelen ser una pesadilla para los más pequeños. Por eso muchos deciden dejarse parte de ellas para los últimos días de las vacaciones. Lo ideal habría sido que las hubieran ido realizando paulatinamente. En el caso de que esto no haya sucedido, lo aconsejable es establecer un plan para evitar que el niño tenga que realizarlo todo deprisa y corriendo el último día.

Organizar con tiempo los materiales: Debemos evitar que la víspera del regreso a las aulas se convierta en una experiencia estresante. Si poco a poco vamos preparando los materiales que llevará en su mochila (libros, materiales del estuche, la ropa que llevará puesta, etc.), el niño no tendrá una sensación tan negativa.

Llevar rutinas: Es importante intentar que la semana previa a la reincorporación a los menesteres diarios los niños sigan unos horarios y planifiquen en la medida de lo posible sus últimos días de vacaciones. Pasar de jornadas descontrolas y sin horarios a unas rutinarias y con horarios muy marcados puede en ocasiones producir trastornos anímicos en los más pequeños.

Tener una vida activa: Es recomendable que los niños no pasen del sedentarismo típico de las vacaciones a la actividad absoluta de las jornadas escolares. Deberían tener unos días de adaptación durante los que es recomendable que realicen actividades fuera de casa, lean, lleven a cabo actividades que requieran una mínima activación de los sentidos para que así empiecen la escuela con fuerza y mayor energía.

Disminuir horas de TV, videojuegos, ordenador: La televisión, las videoconsolas y los ordenadores ocupan gran parte del tiempo de entretenimiento de los pequeños en verano. Los últimos días que les quedan de descanso deberían relegar este tipo de distracción y diversión a un segundo plano. Estos aparatos están bien para un periodo corto de tiempo, un máximo de 30-60 minutos diarios, y siempre que, además de servir de distracción, se complementen con la formación.

ABC 07/09/10

Faltan cuidados paliativos específicos para los 1.500 niños con enfermedad terminal

Escrito por Ref. Forum Libertas (Editorial). Publicado en Ayuda a tus hijos.

 

En España, solo Madrid, Barcelona y Sevilla ofrecen programas para estos niños, denuncian los especialistas

Son niños, su enfermedad no se va a curar y muchos morirán a corto o medio plazo. Merecen ser atendidos con el arsenal de recursos de los cuidados paliativos de que la ciencia moderna dispone, pero se les debería tratar de una forma especializada, pediátrica, porque antes que enfermos, son niños.

Por desgracia, aunque en España hay 1.500 niños en estas circunstancias, sólo en Madrid, Sevilla y Barcelona existen programas de cuidados paliativos para niños con enfermedades terminales.

El VIII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos (Secpal) ha recordado que, por problemas organizativos, culturales y económicos, la pediatría se ha quedado fuera de los avances en humanización del final de la vida, un área que la medicina presenta como un "derecho" ciudadano en España desde 2003. 

Jesús Palleras Grau, médico del Hospital Sant Joan de Déu, de Esplugues (Barcelona), propuso dos mejoras:

- 1) que los cuidados paliativos para niños formen parte de la formación habitual de los pediatras
- 2) que la atención especial no se limite a los últimos días de vida, sino desde que se diagnostica al niño la enfermedad grave, tenga o no esperanza de curación

Los cuidados paliativos, explica Palleras, "bien aplicados, alivian el dolor y la angustia, ayudan a afirmar la vida y a aceptar la muerte y a vivir plenamente en los últimos días", algo tan necesario y humano para los niños como para los adultos y ancianos. 

Ricardo Martino Alba, coordinador del Grupo de Pediatría de la Secpal, lamenta que "en la mayoría de los países europeos, sólo un pequeño porcentaje de niños enfermos mueren en casa, pese a que es lo que ellos y sus padres preferirían", precisó. Martino propone que la atención se centre en la familia, y cuente con personal sanitario capacitado para cuidados paliativos pediátricos.
Carolina del Rincón, psicóloga del Hospital Universitario Niño Jesús, de Madrid, recomienda "proporcionar al niño la información de forma sensible y apropiada a su edad, pero nunca mentirle". Además, añade que "es importante que la situación social y familiar del niño se mantenga lo más normalizada posible, para que él pueda disfrutar plenamente de su vida, y para facilitar que los allegados acepten la muerte".

Ref. Forum Libertas (Editorial)

 

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