Sociedad

FRANCISCA DE TRUJILLOS, UNA MUJER DE CARÁCTER, EN PANAMÁ

Escrito por Administrador. Publicado en Historia-Cultura-Noticias-Entrevistas.

Se piensa con frecuencia que la mujer, en épocas pasadas, ha estado siempre oprimida, y que solo en el siglo XX y XXI ha sido capaz de decidir por su cuenta y liberarse de imposiciones ajenas a su voluntad.

Sin embargo cuando se examina con cuidado la historia, aparecen a veces personajes que nos hacen matizar esa idea, ya que siempre ha habido mujeres que han demostrado su temple y valía.

Una de ellas fue Francisca de Trujillos, que en pleno siglo XVI demostró una iniciativa y espíritu emprendedor que envidiarían muchas mujeres de nuestra época.

Hacia 1570, Francisca abandona Valladolid para embarcarse hacia las Indias con su marido y sus hijos. Pero a Juana, su hija pequeña, la deja al cuidado de un tío suyo.

Una vez en América, se instalan en Panamá, donde consiguen un alto grado de bienestar económico, que un amigo de la familia resume diciendo que “está rica ella y su marido, y alcanza catorce o quince mil pesos de plata”.

Pasados unos años, Juana escribe a su madre lamentándose de los sufrimientos que ha pasado a causa de los malos tratos recibidos de su tío. También le comunica que se ha casado con el librero Diego de Torres, y que tiene un niño. El negocio de los libros alcanza para cubrir sus necesidades más elementales, pero confiesa que son pobres y que pasan necesidad.

La reacción de Francisca de Trujillos ante esta noticia denota que poseía un carácter enérgico, ya que en 1578 comunica a su hija su decisión de que ella y su marido vayan a América con ellos, y que allí les ayudarán a emprender una nueva vida. Expresa su deseo de verles “muy bien remediados”, así como su propósito de “dar orden en vuestras vidas”.

A continuación expone su plan con todo detalle, manifestando así su capacidad de iniciativa y su gran decisión, cuando dice “Es mi determinación que saqueis licencia del Consejo de Indias para venir a estas partes”. Luego indica punto por punto los pasos que deberían dar hasta emprender la marcha. Una de las primeras cosas sería “vender las heredades que vuestro tío os dio”, para después marchar a Sevilla que, como se sabe, era el centro organizador de todos los viajes a las Indias.

Aunque la situación de la familia en Panamá era muy holgada, sin embargo se aprecia en las palabras de Francisca que todo lo había conseguido a base de esfuerzo. Por ello habla de que “son hartos los trabajos que yo he pasado”, y aludiendo a que les enviarán alguna plata, dice a su hija que “lo que enviaré… aunque sea poco, tenedlo en mucho”. Después le indica que el dinero que le envíen, debe asentarlo “a las espaldas de vuestra carta de dote, escribiendo luego el recibo de ello”

Todo lo anterior refleja los rasgos de una mujer de carácter fuerte, que sabe lo que quiere, y trata de conseguirlo. Puede ser un ejemplo entre otros, porque la figura de Francisca de Trujillos no constituye un caso único de mujer emprendedora en esta época. Hay bastantes más como ella, que al marchar a América desde España, dejando su ambiente familiar, arriesgándose a la aventura de cruzar el Atlántico y empezar luego una nueva vida en un mundo totalmente desconocido, demuestran que no todas las mujeres de centurias pasadas eran tan apocadas como a veces se nos ha hecho creer.

por la Dra. Dña. María Isabel González del Campo

Miembro de la Asociación Española de Americanistas

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